
PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS,
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE,
SEÑOR JESUCRISTO:
Te pedimos Jesús Divino
impongas tus santas manos sobre los presos
de Prison de Poggioreale de Nápoles;
y los presos de la Republica Mexicana, Brasil, Portugal
y demás países del mundo.
Sana sus corazones acercándolos a tu hermosa presencia,
inundándolos del Espíritu Santo y de voluntad por reformar sus vidas
y ser hombres nuevos, entregados a ti.
Libera a los inocentes, sosteniendo la mano y el pensamiento
de los que luchan por los derechos humanos.
Acompaña Señor, a cada uno de ellos, en sus pensamientos,
y permíteles ver tú sagrada presencia en sus nuevas vidas,
para que se sientan reconfortados por su fe
y tu piedad.
Misericordia, Señor, para los presos cautivos
de su ignorancia que no hayan sabido defender
y probar su inocencia.
Amen: amemos la justicia y no pequemos de ser demasiado duros de corazón.